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Catálogo digital con pedidos por WhatsApp para tu negocio

Un catálogo digital es tu inventario publicado en internet, donde el cliente ve productos, fotos y precios, y desde ahí abre un chat de WhatsApp contigo con el pedido listo. Se actualiza cuando quieras sin reimprimir nada, y en el local se llega con un toque del celular a una placa NFC o escaneando su código QR.

Toda tienda física tiene el mismo problema: el espacio manda. No cabe todo en la vitrina, no hay todas las tallas exhibidas, no hay lugar para los colores que están en bodega. Y el cliente que no ve algo, asume que no lo tienes.

El inventario que el cliente no ve

Piensa en cuántas veces al día alguien se va de tu local porque "no tenían" algo que sí tienes, solo que guardado.

O en el cliente que pregunta por un color, tú le dices que llega el jueves, y él dice "ah bueno, yo vuelvo". No vuelve. No porque no le interesara, sino porque no le dejaste ninguna forma de seguir la conversación.

Un catálogo digital resuelve las dos cosas: muestra todo lo que tienes sin ocupar un centímetro de vitrina, y deja abierto un canal para cerrar la venta después.

Bodega de una tienda con inventario guardado que no se exhibe en la vitrina

Por qué WhatsApp y no una tienda en línea

En Colombia buena parte del comercio se cierra por chat, no en un carrito de compras. Y hay razones prácticas:

  • El cliente pregunta antes de comprar. Talla, disponibilidad, si sirve para tal cosa. Un carrito no responde eso
  • No hay que montar pasarela de pagos ni resolver devoluciones automatizadas
  • La conversación permite vender más. Un buen vendedor por chat sube el ticket; un carrito no
  • Ya sabes usarlo. No hay que aprender una plataforma nueva ni contratar a nadie

Un catálogo con pedido por WhatsApp es el punto medio: la vitrina la ve solo, la venta la cierras tú.

Cómo montar tu catálogo

Tienes tres caminos, y conviene conocerlos antes de decidir:

Opción 1: el catálogo de WhatsApp Business

La aplicación trae un catálogo integrado, gratuito, donde cargas productos con foto, precio y descripción. Para empezar es la opción más rápida y no cuesta nada.

Su límite: vive dentro de WhatsApp. El cliente tiene que escribirte primero para verlo, y no lo puedes compartir como una página normal en cualquier parte.

Opción 2: una página en tu sitio web

Si ya tienes sitio, agregar una sección de catálogo te da control total y un enlace propio que puedes poner donde quieras. Lo importante es que esté pensada para celular, porque ahí la van a abrir todos.

Opción 3: una plataforma de catálogos

Son herramientas hechas para esto: cargas productos, categorías y precios, y ellas arman la vitrina con botón directo a WhatsApp. Suelen incluir marcado de agotados, búsqueda y actualización inmediata.

Cuestan más que una página propia, pero te quitan la dependencia de un tercero cada vez que quieras cambiar un precio. Si tu inventario rota, se paga sola.

En LinkHub tenemos nuestro propio constructor de catálogos dentro del mismo panel donde administras tus placas. Funciona con LinkHub Pro, que es una suscripción independiente y no está incluida en el valor de la placa. La placa por sí sola te lleva a donde tú quieras: puede ser nuestro constructor, tu propia página, tu catálogo de WhatsApp Business o cualquier otra herramienta.

El constructor viene dentro de LinkHub Pro, un solo plan que incluye también el menú digital y las funciones de Placa Pro. El precio depende de cuántas placas tengas: $19.900 COP al mes hasta 5 placas, $35.900 hasta 10 y $59.900 hasta 20. Pagando el año completo son $199.000, $359.000 o $599.000, que equivale a dos meses de regalo. De 21 placas en adelante acordamos el precio contigo según tu operación.

Qué hace bueno a un catálogo

Sea cual sea el camino, esto separa uno que vende de uno que estorba:

  • Fotos claras y con luz. Es lo primero que mira el cliente y lo que más pesa en la decisión
  • Precio visible. Un catálogo sin precios genera desconfianza y filtra mal: te llegan consultas de gente que no iba a comprar
  • Categorías, para que se pueda saltar directo a lo que busca
  • Marcar lo agotado en vez de dejar que el cliente se ilusione y después se decepcione
  • Carga rápido. Comprime las fotos antes de subirlas
  • Botón de WhatsApp en cada producto, no solo uno general al final

Ese último punto vale oro: si el botón manda el nombre del producto ya escrito en el mensaje, sabes exactamente qué le interesó sin tener que preguntar.

El mensaje predefinido que te ahorra tiempo

El enlace de WhatsApp puede llevar el primer mensaje escrito. Si desde el catálogo el cliente llega diciendo "Hola, me interesa la chaqueta negra talla M", te ahorraste tres mensajes de ida y vuelta.

El formato es sencillo: `https://wa.me/57TUNUMERO?text=` seguido del texto con los espacios como `%20`. Lo explicamos en detalle en nuestro artículo sobre enlaces directos de WhatsApp.

Del catálogo al local: la placa

Un catálogo es perfecto en tu bio de Instagram. Pero en el local no le puedes pedir a alguien que teclee una dirección web larga.

Una placa NFC en la vitrina, en el mostrador o junto a la exhibición reduce eso a un toque. Y hay un uso que casi nadie aprovecha: la vitrina con el local cerrado. Tu tienda cierra a las 8, pero la gente sigue pasando. Una placa visible desde afuera convierte esas horas en pedidos que te llegan al chat mientras duermes.

Para la vitrina, el código QR suele ser más práctico que el NFC porque se lee a cierta distancia sin pegar el teléfono al vidrio. Como cada placa lleva ambas tecnologías, el cliente escoge.

Vitrina iluminada de una tienda cerrada de noche con una placa visible desde la calle

Qué negocios lo aprovechan mejor

  • Ropa y calzado: el catálogo de tallas y colores resuelve el problema del espacio
  • Floristerías: los arreglos se piden por encargo y con foto se venden solos
  • Mascotas: inventario amplio y clientes que vuelven cada mes
  • Papelerías y misceláneas: temporada escolar con pedidos grandes por chat
  • Licoreras y tiendas de barrio: domicilios, que es donde está el margen
  • Repostería y comida por encargo: el catálogo con fotos es el argumento de venta completo
  • Ferreterías: inventario enorme e imposible de exhibir todo

Lo que hay que decir con honestidad

  • Un catálogo no vende solo. Alguien tiene que responder el chat, y rápido. Si te demoras dos días, la venta se perdió
  • Las fotos malas hunden un buen producto. Si no tienes buenas fotos, ese es el primer problema a resolver, antes que la plataforma
  • Mantenerlo desactualizado es peor que no tenerlo. Un cliente que pide algo agotado tres veces deja de mirar
  • No reemplaza la vitrina física. La complementa. Quien pasa por el frente sigue comprando con los ojos

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta el plan que incluye el catálogo?

Es un solo plan, LinkHub Pro, que incluye el catálogo, el menú digital y las funciones de Placa Pro. El precio depende de cuántas placas tengas: $19.900 COP al mes hasta 5 placas, $35.900 hasta 10 y $59.900 hasta 20. Pagando el año completo son $199.000, $359.000 o $599.000, que equivale a dos meses gratis. De 21 placas en adelante acordamos el precio según tu operación.

Tengo 10 placas, ¿cómo se cobra el catálogo?

El precio va por el número de placas, no por bloques: con 10 placas son $35.900 COP al mes, o $359.000 COP si pagas el año completo.

¿El catálogo digital viene incluido con la placa?

No. La placa incluye el cambio de destino y las estadísticas sin mensualidad, y puede apuntar al catálogo que tú quieras, esté donde esté. Nuestro constructor de catálogos funciona con LinkHub Pro, que se cobra por separado. Si prefieres usar tu propia página o el catálogo de WhatsApp Business, la placa funciona igual.

¿Necesito una tienda en línea con pagos?

No. El catálogo muestra y el pedido se cierra por WhatsApp, sin pasarela de pagos ni carrito.

¿Puedo actualizar precios yo mismo?

Sí, si lo montas en una plataforma o en una página editable. Ese es el punto: no depender de nadie para cambiar un precio.

¿Sirve si vendo por encargo y no tengo inventario fijo?

Sí, y de hecho funciona muy bien. El catálogo muestra lo que puedes hacer (arreglos, tortas, trabajos anteriores) y el pedido se acuerda por chat.

¿Qué pasa si el cliente no tiene NFC en el celular?

Cada placa lleva también un código QR que apunta al mismo destino. Cualquier teléfono con cámara puede leerlo.

¿Puedo cambiar el destino de la placa según la temporada?

Sí, las veces que quieras y sin costo. En diciembre al catálogo navideño, en enero a rebajas, el resto del año a reseñas. La placa física es la misma.

¿Cuánto cuesta una placa?

Desde $99.900 COP, según diseño, material y cantidad, con descuentos por volumen. La placa no tiene mensualidad.

Muestra todo lo que tienes

Escríbenos por WhatsApp contándonos qué vendes y cómo tienes armado tu catálogo hoy, y te decimos qué necesitas. También puedes ver cómo se vería tu placa en el simulador de diseño, teniendo en cuenta que es un prototipo: la versión final la hace nuestra diseñadora y tú la apruebas antes de imprimir.